@giulzyy channeling full-on Cosmic Glam energy — with sparkling eyes & glossy lips 🌙💫
Who’s joining the sparkle squad? 💕👇
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LETICIA M.C. (Micropigmentation / Semi-Permanent Makeup) - leticiamarquezcantos@gmail.com - Tfno. 616 811 232
PMU Master y Jurado en la WORLD UNIVERSAL LEAUGE OF PERMANENT MAKEUP WULOP (Vídeo & Canal YouTube)
Técnica Destacada por la Asociación de Micropigmentación & Microblading de ESPAÑA (AMME)
Muestra de trabajos en Facebook e Instagram
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TRABAJOS RECIENTES Y CURSOS IMPARTIDOS
sábado, 8 de noviembre de 2025
Beautiesss!!! It’s officially Glitter Season ✨💋 // ARTDECO
Cosmético por fuera, medicina por dentro: la sorprendente doble vida de la henna

martes, 4 de noviembre de 2025
La Reina Letizia sabe cuál es el color de eyeliner que más favorece a partir de los 50 (y no es ni negro, ni marrón)
“El eyeliner se vuelve más importante con la edad. Las pestañas tienden a afinarse con el tiempo, y un delineador en las raíces ayuda a recuperar esa plenitud juvenil”, declaraba a Vogue hace tan solo unos días la maquilladora profesional Stevi Christine, a propósito de los mejores eyeliners para mujeres mayores de 50 para levantar la mirada al instante. Dos días después de la publicación de ese artículo en esta cabecera, la Reina Letizia lo demostraba fuera del papel: el eyeliner, y más concretamente el eyeliner de color ciruela, es la apuesta segura de quienes buscan enfatizar y rejuvenecer la mirada.


Pero, ¿por qué ciruela? Bien, en el caso concreto de la Reina —teniendo en cuenta que sus ojos son de un tono marrón verdoso—, el eyeliner ciruela, al ser de un color complementario del verde, crea un contraste de lo más favorecedor que realza sin esfuerzo el brillo natural y los matices de los ojos de esta tonalidad. Además, no endurece los rasgos ni la mirada como sí ocurre con el eyeliner negro y, si se opta por una fórmula en crema o lápiz en lugar de por un delineador líquido, resultará además muy fácil de difuminar. En otras palabras: este tipo de fórmulas y tonalidades más suaves son especialmente recomendables para párpados maduros, ya que permiten definir la mirada sin marcar pliegues o líneas de expresión en exceso, y aportan profundidad sin renunciar a la frescura de un maquillaje natural.
Y es que queda claro que no se puede subestimar el poder de este tipo de matices cromáticos, aparentemente sutiles, que pueden transformar por completo la expresión del rostro. Los tonos ciruela, berenjena o vino aportan calidez y profundidad sin recurrir a la severidad del negro, adaptándose a las necesidades de los párpados maduros y favoreciendo a practicamente cualquier tono de piel. Por eso Alexa Perisco, maquilladora profesional y fundadora de la marca homónima, declaraba también en el artículo de referencia lo difícil que resulta superar tonos como el marrón oscuro, el bronce o el ciruela para ojos maduros. "Estos tonos realzan el color de los ojos al tiempo que mantienen un look general suave y elegante", y Jenny Patinkin, compañera de profesión, secundaba la moción defendiendo su preferencia por los tonos fríos: "Me encantan los eyeliners en azul marino, gris o ciruela. Un subtono azul hace que el blanco de los ojos resalte y tenga un aspecto bonito y luminoso", añadía. Y si las expertas lo dicen y la Reina lo demuestra, no hay más que hablar.
Las uñas nieve de Rihanna (y compañía) en los CFDA 2025 o cómo dar una enésima vuelta a la manicura natural
La diferencia entre las milky nails y las uñas nieve es sutil, levísima, apenas imperceptible para las personas menos observadoras en estas lides. Pero existe (quien suela llevar tonos naturales habrá experimentado la indecisión que se pueden sentir en el salón de manicura cuando tienes que elegir un tono de esmalte entre la infinidad de colores naturales que hay). Así lo ha confirmado Rihanna en la alfombra roja de los CFDA 2025, donde la cantante, siempre fiel a las uñas XL, se ha decantado por un tono blanco translúcido (nada de ‘efecto típex’) que invocan al color blanquecino y semitransparente de la nieve. De esta manera se acota el territorio cromático, porque si bien las uñas milky abarcan los acabados lechosos pero también las declinaciones nude, beige y ligeramente rosadas, las nieve se mantienen en la referencia pura de su nomenclatura: un blanco relajado que se consolida como una apuesta segura para todo tipo de manos y uñas. Porque ya se sabe: los tonos naturales empastan a la perfección con la base natural de la uña y aportan un efecto lifting inmediato.
De hecho, ha sido una de las tendencias dominantes en estos galardones, donde otras compañeras de profesión y red carpet la han lucido en diferentes largos y formas de uñas: Paloma Elsesser en versión XS, Taylor Hill en clave maximalista y cuadradas, Ashley Graham fiel a sus infalibles uñas ovaladas…

Paloma Elsesser con unas uñas nieve ultrabrillantes.John Nacion/Getty Images

Ashley Graham con una manicura natural en tono blanco nieve.John Nacion/Getty Images
Los beneficios de los tonos claros de uñas
Además, tal y como nos explicó hace tiempo Teresa de Miguel, fundadora del emblemático centro de manicura MyLittleMomó, estos colores claros tienen otras ventajas añadidas: por ejemplo, la de de disimular imperfecciones, tanto de la uña como de la mano, lo que la convierte en una manicura apta para manos que acusan el paso del tiempo, en las que hay manchas o la piel está más castigada ya que, al no resaltar, "evitan que la mirada vaya a dichas imperfecciones”. Y también evitan otro drama de manual en materia de manicura ya que usando tonos naturales y menos pigmentados evitamos el clásico drama que suele producirse cuando llevas mucho tiempo pintándote las uñas de rojo y no puede dejarlas sin pintar porque están ligeramente amarillentas y pigmentadas de rojo. Todo son ventajas.
lunes, 3 de noviembre de 2025
Me he hecho la micropigmentación tras años dudando; todo lo que me frenaba antes del procedimiento

Está mal que yo lo diga, pero todavía no he conocido a nadie que sepa maquillar las cejas tan bien como yo. En apenas seis minutos —y gracias a un pulso más propio de un ladrón de cajas fuertes y a un eyebrow pencil de punta más fina que un alfiler— lograba cada mañana dibujar, pelo a pelo, unas cejas pobladas y tupidas sin restarles un ápice de naturalidad. ¿El problema? Que si no me las pintaba, no conseguía verme bien. Porque, aunque tengo una melena densa y envidiablemente sana, en las cejas… Nada. Calvas, poca densidad, pelo fino y escaso. Y aunque probé de todo —sérums, tratamientos y remedios varios (algunos, he de decir, me funcionaron muy bien)—, la realidad es que mi caso pedía una solución más rápida y, sobre todo, duradera.
El caso es que el microblading y la micropigmentación, las técnicas más útiles en estos casos, me daban más miedo del que puedo explicar. ¿Realmente esos seis minutos por la mañana me suponían tanto esfuerzo como para arriesgarme a que mis cejas no quedaran a mi gusto, y no pudiese corregirlas con un poco de agua micelar? Durante años creí que no… Hasta que más amigas se animaron, y sus resultados me hicieron replanteármelo. Decidí, al menos, informarme. “El hecho de tener menos pelo en las cejas suele deberse a causas hormonales o, en muchos casos, a modas antiguas: antes se abusaba mucho de las pinzas y eso daña el folículo. Con la edad también se pierde densidad en la zona”, me explicó Mónica Aránguez, experta en micropigmentación estética con más de doce años de experiencia. Su clínica, en el centro de la capital, fue mi elegida tras una exhaustiva búsqueda (y un espionaje intensivo de las redes sociales de más de una decena de centros).
“¿El color de la micropigmentación variará con el tiempo?”
Mi objetivo con aquella visita no era tanto conseguir esas cejas de editorial de belleza que me obsesionaban, sino aclarar mis miedos. El clásico: que si me hacía la micropigmentación, el color virara con el tiempo a un tono verdoso o, peor aún, rojizo. “Es cierto que algunos pigmentos pueden virar con el tiempo, pero eso no significa que sean malos —me aclaró Aránguez—. Suele deberse a una mala combinación de tonos o a un uso incorrecto del dispositivo en el que se ejerza demasiada presión. Un buen pigmento, bien trabajado, siempre tenderá a un tono cálido o frío, pero dentro de lo natural”. “Eso sí”, añadió, “ten en cuenta que al principio el pigmento se ve más oscuro. A medida que la piel cura, se pierde hasta un 50% del color inicial y el tono se acerca al definitivo. A los siete días el color empieza a bajar, a los quince sube un poco, y por eso se valora el resultado final a los cuarenta días, cuando ya se ha asentado del todo. Ahí, te veré de nuevo para retocarlas si fuese necesario”.
“¿Cada cuánto tiempo debo retocar la micropigmentación?”
Vale… ¿pero y el resto de retoques? Porque la idea de tener que depender de un mantenimiento anual tampoco me entusiasmaba demasiado. “Se intenta que dure bastante —me tranquilizó—, pero lo más importante es cómo se ve con el paso del tiempo. Los retoques se hacen aproximadamente al año y medio, y luego a los cuatro años. Pero no se debe retocar por retocar: cada persona elimina el pigmento a su ritmo. Si no respetamos los tiempos, la piel se satura y aparece ese efecto ‘ladrillo’, como de rotulador, que hay que evitar. Si no te las tocas durante un tiempo tu cuerpo elimina el pigmento poco a poco, y con los años, finalmente, lo elimina por completo”.
“¿Microblading o micropigmentación?”
A esas alturas me estaba quedando sin argumentos para no atreverme, así que lancé la gran duda: ¿Microblading o micropigmentación? “La diferencia —explica— es que la micropigmentación se trabaja con una máquina parecida a la de un tatuaje, pero el pigmento se deposita en una capa mucho más superficial, por eso no es permanente. El microblading, en cambio, se hace con una especie de lápiz con una pequeña aguja fija, y con pequeños arañazos se crean los trazos. La micropigmentación es más versátil y se adapta a todo tipo de pieles, permitiendo hacer difuminados o ‘pelo a pelo’. En cambio, el microblading solo permite esta última técnica, y está más pensado para pieles finas, secas y con el pelo distribuido de manera uniforme. En cuanto a la naturalidad, ambas pueden quedar muy bien si están bien hechas”.
“¿Y, la micropigmentación, daña el pelo natural?”
“Para nada. De hecho, al crearse una micro herida muy superficial el cuerpo la cura enviando plaquetas a la zona, lo que incluso puede estimular el crecimiento del vello si el folículo está vivo. Muchas personas me dicen: ‘Qué casualidad, desde que me lo hice me crece más pelo’, y no lo es. Solo podría dañarlo si se trabaja con demasiada fuerza y se genera cicatriz”. Esta última respuesta había terminado de convencerme. Estaba decidida: iba a hacerlo, solo quedaba elegir la técnica. “Entre pelo a pelo y difuminado —me explicó Aránguez—, depende del tipo de piel. Para alopecias, pelo desigual o piel mixta, grasa o gruesa, el difuminado es ideal porque rellena mejor la ceja. Con el pelo a pelo en esos casos no puedes juntar demasiado los trazos y con el tiempo la definición se pierde, formando un bloque. Por eso hay que pensar a largo plazo. En tu caso, por tu tipo de piel, el difuminado es la opción más recomendable”.
Dicho y hecho: confié y acerté, y debo reconocer que estoy encantada. No solo porque ahora, cuando me veo al espejo, el reflejo me devuelve unas cejas definidas y ultra naturales, también porque tengo seis minutos más cada mañana para posponer la alarma, tomarme un cappuccino o, simplemente, quedarme mirando al techo sin hacer absolutamente nada. Seis minutos que antes dedicaba a esculpir, trazo a trazo, unas cejas que ya no necesitan mi pulso de cirujana para estar en su sitio, incluso después del gimnasio, de la playa o de una siesta. Y aunque al principio me dio vértigo pensar que algo “tatuado” en mi cara pudiera parecer artificial, hoy solo puedo decir que ha sido una de las mejores decisiones estéticas (y prácticas) que he tomado.
domingo, 2 de noviembre de 2025
Fresh as Air or hot like Fire? 💨🔥 // ARTDECO
@kim.decker embodies both energies with our new Cosmic Glam Collection 🌌 🔮
💨 Air-inspired look – soft shimmer, weightless glow & pure lightness
🔥 Fire-inspired look – bold tones, warm sparkle & unstoppable energy
Comment your vibe, Beauties – Air 💨 or Fire 🔥?
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sábado, 1 de noviembre de 2025
Colorete María Antonieta: la última tendencia viral de maquillaje para un look de belleza rococó

Lisa Eldridge, maquilladora de celebrities y fundadora de su marca de maquillaje homónima, afirma que este tipo de maquillaje maximalista y dramático siempre triunfará en las redes sociales. Pero el colorete en especial siempre tiene un punto de escapismo y diversión que podemos adaptar a la vida real. "El colorete siempre será una de las partes más lúdicas de maquillarse", dice Eldridge.
"Se trata de disfrutar del ritual de la belleza", añade Pat McGrath, maquilladora de celebrities y fundadora de PatMcGrath Labs. En Vogue World 2025: Hollywood, McGrath transformó a un grupo de modelos en nobles de la época de la Revolución Francesa, con mejillas rosa vibrante incluidas. "Tras varias temporadas de minimalismo, volvemos a buscar la creatividad".
Con su ensoñadora influencia rococó, a menudo idealizamos la rutina de belleza de María Antonieta. "Hay un intenso romanticismo en la belleza rococó", dice McGrath. "Es fantasía, feminidad y rebeldía a la vez".
Pero el auténtico protocolo de María Antonieta era bastante extenso. Según Eldridge, tanto el célebre ritual de tocador de Antonieta (compuesto de una limpieza con Eau Cosmetique de Pigeon, elaborada con una infusión de nenúfares, melones, pepinos, limones y palomas estofadas; tonificar la piel con un astringente elaborado con vides llamado Eau des Charmes; y una mascarilla facial a base de dos cucharaditas de coñac, un tercio de taza de leche en polvo, zumo de limón y una clara de huevo) como su rutina de maquillaje eran una "compleja representación política".
Cuando llegó a la cosmética, el colorete se aplicaba por varias razones. La viruela (y sus efectos destructores en la tez) hacía estragos en el siglo XVIII, y las mujeres buscaban formas de ocultar las manchas oscuras y las cicatrices que dejaba en sus rostros. Para ello, recurrían a los polvos blancos en crema, que cubrían todo el rostro, y se pintaban pequeños lunares falsos llamados mouches, con encantadoras formas de corazones, lunas y estrellas. Para acabar, un colorete abundante y vivo. En la aristocracia, Eldridge explica que el color rojo también tenía una simbología importante, ya que era señal estatus. De ahí que el rubor se aplicase en círculos enormes, precisos y vibrantes.
En la década de 1780, las tendencias de belleza empezaron a orientarse hacia un maquillaje más natural. Según Eldridge, en los días previos a su ejecución, Antonieta utilizaba poco los polvos y el colorete era menos prominente. "De manera sutil, se estaba despojando de todos los símbolos externos que señalaban su estatus y perturbaban el sistema de Versalles", afirma Eldridge.
¿Qué es el "colorete María Antonieta"?
De vuelta al mundo moderno, McGrath describe el "colorete María Antonieta" como un homenaje al rubor opulento y romántico de la época, "delicado pero dramático. Refinado, pero lleno de vida", describe. "No es contouring; es una floración de color que irradia desde el centro del rostro hacia fuera, como la luz de las velas o la porcelana".